Corriendo todos los días en Argen Sports

Chau a los excels que solo entendés vos.

Tu empresa textil en un solo lugar.

Sin formulario. Escribís por WhatsApp y arreglamos un horario.

Corriendo todos los días en Argen Sports desde agosto de 2026, con pedidos de verdad y plata de verdad.

0 veces
Las que volvés a escribir un talle. Se carga una vez y sale igual en todos lados.
1 lugar
Los pedidos, la producción y la plata. Todo el taller mirando lo mismo.
Tu catálogo
Tu moldería, tus telas y tu texto de costura. Se cargan una vez; después solo elegís.
1 link
Tu taller entero desde el celular, la tablet o la compu. No se instala nada.
Cómo funciona

Automatizamos todos los procesos aburridos, para que ahorres tiempo para lo importante.

Cargar el pedido en tu sistema nunca fue tan rápido, fácil y simple. Llenás el formulario y automáticamente toda tu empresa está al tanto. El día rinde más cuando los papeles salen solos y no hay que ir a buscar la versión buena a cuatro lugares distintos.

Paso a paso

01

Cargás el pedido

El cliente, los productos, la moldería, las telas y la lista de nombres con sus talles —que se pega de un WhatsApp, no se tipea.

  • Cliente
  • Productos
  • Moldería y telas
  • La lista se pega, no se tipea
02

Bajás lo que necesites

La ficha técnica para el que cose y la planilla de personalización para el cliente. En PDF, listas para imprimir, sin que nadie las escriba.

  • Ficha técnica
  • Planilla de personalización
  • En PDF
  • Sin que nadie las escriba
Acá es donde la mayoría del software del rubro se detiene
03

Lo seguís hasta que sale

Cada pedido tiene su etapa y su responsable. Si se trabó, la app avisa antes de que pregunte el cliente.

  • Etapa y responsable
  • Avisa si se trabó
  • Antes de que pregunte el cliente

Estos dos salieron de un pedido real. No se escribió ninguno a mano:

Ficha técnica del pedido de Valle Grande: los tres renders de la musculosa, la moldería desarmada, la descripción del producto, la calidad, las tres telas, el texto de costura y el cuadro de talles con 1 S, 7 M, 8 L y 2 XL, 18 en total.
La ficha técnica La que baja al taller. Las telas, los talles y el texto de costura, escritos solos.
Planilla de personalización del mismo pedido: las dieciocho personas con su número y su talle, cada una con un casillero para tildar.
La personalización Las dieciocho personas con su número y su talle, para tildar antes de armar la caja.

Son la salida de la app, no un dibujo: bajate la ficha completa en PDF y miralas de cerca.

Si armás las tizadas en Illustrator. Del mismo pedido podés bajar el archivo con los talles y las cantidades para nuestro generador de tizadas. Es un desarrollo aparte, nuestro, y se conversa después: no viene con la app.

El pedido

Lo carga cualquiera en un minuto. Sale listo para producir.

Un formulario corto: el cliente, la prenda, las telas y la lista de nombres con sus talles —que se pega de un WhatsApp, no se tipea—. Cuando terminás de cargarlo, la ficha del taller y la planilla del cliente ya están hechas. El talle que escribiste es el mismo que va a leer el que corta.

Sin un sistema, ese pedido no vive en un lugar: vive en tres, escrito a mano tres veces.

1 · Planilla de seguimiento
MARTÍNEZ 10M
GÓMEZ 7L
SOSA 4XL

Lo escribió quien vendió.

2 · Ficha del taller
MARTÍNEZ 10M
GÓMEZ 7L
SOSA 4XL

Lo copió otra persona, el martes.

3 · Archivo de tizada
MARTÍNEZ 10M
GÓMEZ 7L
SOSA 4L

Acá se cortó un talle de menos.

El problema no es el tiempo que lleva. Es que el error no aparece cuando se comete: aparece en la mesa de corte, con la tela ya extendida. Ahí es tela perdida, una entrega que se corre y un cliente al que hay que llamar. Y el pedido es apenas el caso más caro: lo mismo pasa con lo que se cobró, con lo que falta comprar y con quién está haciendo qué. Cada cosa en un lugar distinto, y ninguno con todo.

Contra qué se compara

Lo que hoy buscás en cuatro lugares, acá está en uno

No competimos contra otro software: competimos contra las planillas, el excel, el cuaderno y el grupo de WhatsApp. Estos son los ocho momentos del día que cambian de un lado al otro.

El momento Con planilla y cuaderno Con Fabricantex
Alguien pregunta un precio Queda en el WhatsApp. El que se acuerda contesta; el que no, se enfría y no lo nota nadie. Queda anotado, con la fecha del próximo paso.
Cargar el pedido Se escribe tres veces: en la planilla, en la ficha y en el archivo de la tizada. Una vez, y de ahí sale todo lo demás.
La lista de nombres y talles Se copia del WhatsApp a mano, uno por uno. Se pega entera y queda cargada.
La ficha para el taller Se escribe a mano cada vez. Con tachones y dos versiones dando vuelta. Sale en PDF del pedido, siempre la última.
Un talle mal copiado Se descubre en la mesa de corte, con la tela ya extendida. No hay copia: el talle se carga una vez y sale igual en todos los papeles.
Saber en qué anda un pedido Preguntando por WhatsApp y esperando que alguien conteste. El tablero dice la etapa, quién lo tiene y hace cuántos días.
Un pedido trabado Te enterás cuando llama el cliente. La app avisa a los días, antes de que pregunte.
Cuánto ganaste con ese pedido A fin de mes, si alguien se sienta a sumarlo. Mientras el pedido está en la mesa.

¿Y contra otro software del rubro? La mayoría termina cuando cerrás la venta. Nosotros empezamos ahí.

Te muestro tu propio pedido cargado, en diez minutos. Sin formulario y sin vendedor. Elegís vos el horario.

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Lo demás

Lo que vas a saber sin preguntarle a nadie

Cuánto te dejó cada pedido, qué hay en el depósito, quién tiene qué y a quién le debés. No hace facturación y no está en los planes: hace lo que va del presupuesto a la entrega, y eso lo hace completo.

Cuánto ganás

Sabés lo que te dejó cada pedido mientras todavía está en la mesa. No en marzo del año que viene.

Lo que le debés a cada uno

A cada costurera y a cada taller, con lo pagado y lo que falta. Se termina la planilla aparte.

Cada uno sabe qué le toca

Abre la app y ve lo suyo, con su fecha. Dejás de repartir trabajo por WhatsApp.

Nadie espera para empezar

Cuando un pedido llega a tu etapa te avisa. No hace falta que alguien se acuerde de avisarte.

Se elige, no se escribe

Tu moldería, tus telas y tu texto de costura quedan cargados. Después el pedido es elegir de una lista.

Tus datos son tuyos

Si un día te vas, te los llevás vos: un botón te baja todo en planillas que abre Excel. Sin pedirlo y sin avisar.

Cuánto ganás, mientras el pedido todavía está en la mesa.
El aviso llega solo cuando el pedido entra a tu etapa.

Lo último

Qué hay en el depósito, sin ir a contar

Cargás lo que entró y lo que salió —lo que se fabricó, lo que sobró de un pedido, lo que se usó en otro— y el saldo es la suma de esos movimientos, no un número que alguien retocó. Escribís siempre en positivo: el signo lo pone el motivo. A cada artículo le ponés un mínimo y la app te avisa cuando hay que reponer. Sirve para prendas y para insumos, y cada movimiento queda con su fecha, su motivo y su pedido.

Salen doce camisetas para un pedido. El saldo baja solo y el artículo queda marcado abajo del mínimo.

Cuánto te cuesta cada prenda, y qué pasa si la tela sube

Cargás tus costos una vez —los del mes y los de cada prenda, con los nombres que uses vos— y armás la receta de cada artículo: cuánta tela lleva, cuánto la estampa, cuánto la confección. La app te dice qué te cuesta, a cuánto deberías venderla para el margen que querés, y con qué margen la estás vendiendo de verdad según lo que facturaste. Después movés un número y mirás qué pasa. Nada de eso se guarda: tu lista de precios queda como estaba.

Si todos los costos suben un 20 % y no tocás la lista, este es el margen con el que te quedás.

Lo que se le suma a la app te llega sin pagar nada más. No es una promesa: es una sola aplicación para todas las cuentas. Cuando algo sale, sale para todo el mundo el mismo día. No hay módulos que se compren aparte, ni versiones que se queden atrás, ni una actualización que haya que instalar.

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Para quién es

Para talleres de tres a quince personas

Decir para quién no es ahorra reuniones que no iban a cerrar.

Es para vos si

  • Hacés indumentaria deportiva, camisetas de club, uniformes o ropa de trabajo.
  • Sublimás, estampás en DTF, cortás vinilo o hacés serigrafía.
  • Cada prenda lleva un nombre, un número y un talle distinto.
  • Vendés bien y lo que se te escapa es la producción.

No es para vos si

  • Producís en serie, sin personalizar prenda por prenda.
  • Lo que buscás es un sistema de facturación o un punto de venta.
  • Tercerizás todo y no cortás ni cosés.
  • Estás buscando lo más barato. No competimos por precio.
Confidencialidad

Lo que cargás no lo ve nadie más

Tus pedidos, tus clientes, tus precios y a quién le comprás son tuyos y de nadie más. Ni de otra empresa que use Fabricantex, ni de alguien que entre a probar suerte. Y no te lo pedimos de palabra: la regla no vive en la pantalla, vive en la base, así que da igual por dónde intenten entrar.

  • Cada empresa, en su propia caja

    Las 28 tablas de la base tienen la regla puesta, sin una sola excepción. Cada consulta se filtra por tu empresa abajo de todo, antes de que ninguna pantalla vea nada.

  • Nadie entra sin que vos lo invites

    Una cuenta nueva solo cae adentro de tu empresa si alguien de tu empresa invitó ese mail. Sin invitación no hay puerta, y el permiso que tiene se lo ponés vos.

  • Adentro tampoco ve todo el mundo todo

    Vos elegís quién es administrador. La plata, los pagos y el equipo los ve solo quien vos digas; el resto entra y ve su trabajo.

  • Nada viaja en claro

    Todo lo que va de tu compu al servidor viaja cifrado, igual que en el homebanking. En el camino no hay nada que leer.

21 de 21

El 7 de agosto de 2026 auditamos la base con 21 intentos de leer datos ajenos: como visitante sin cuenta, como empleado sin permiso y como administrador de otra empresa. Los 21 rebotaron.

Lo único que se ve desde afuera es el seguimiento del pedido, y solo si vos lo encendés. Muestra en qué etapa va y con qué fecha, y nada más: ni quién es el cliente, ni qué lleva, ni cuánto salió, ni a dónde se manda. Viene apagado, y se apaga de nuevo cuando quieras.

Cómo se arranca

Un martes cargás tu taller. El miércoles estás sacando fichas.

Sabemos cuál es la parte que frena a todo el mundo: cargar tu moldería, tus telas y tus estampados. Esa la hacemos nosotros, con vos al lado, en una tarde. No hay instalación, ni consultor, ni una capacitación de tres días.

Día 1 · diez minutos

Una charla y una demo

Me contás qué hacés y te muestro la app con un pedido tuyo cargado. Si no te sirve, te lo digo yo.

Día 1 · una tarde

Cargamos tu taller juntos

Tu moldería, tus telas, tus estampados y tu texto de costura. Quedan cargados una vez y no se tocan más.

Día 2

El primer pedido de verdad

Lo cargás vos, con nosotros al lado, y bajás la ficha. De ahí en adelante ya sabés.

Preguntas

Lo que nos preguntan siempre

Ya tengo mi planilla y la manejo bien.
Nunca es una: son cuatro, más el cuaderno y el grupo. Y funcionan hasta que las tiene que leer otro, o hasta que vos te querés tomar una semana. Aparte no te arman la ficha del taller ni la de personalización: eso lo seguís escribiendo vos, pedido por pedido, con la chance de equivocarte que eso trae.
No tengo tiempo de cargar todo eso ahora.
Es lo primero que pregunta todo el mundo, y es la parte que menos vas a hacer vos: tu moldería, tus telas y tus estampados los cargamos juntos en una tarde. Quedan cargados una vez y no se tocan más. De ahí en adelante, cada pedido es un formulario de un minuto.
Mi equipo no va a querer usarlo.
El que cose no lo usa: recibe su ficha impresa como siempre, igual que hoy pero sin tachones. Lo usan dos o tres personas, no todo el taller.
¿Y si me quedo sin internet?
Las fichas se bajan y se imprimen. El taller sigue con papel, como hoy. Nuestra recomendación de siempre es tener impresa la ficha del pedido que está en producción.
¿Hace facturas?
No, y no está en los planes. Tampoco liquida sueldos ni lleva contabilidad. Hace lo que va del presupuesto a la entrega —con el depósito y el costo de cada prenda adentro—, y eso lo hace completo.
¿Cuánto sale?
Todavía no hay planes publicados: mientras vendemos a mano, el precio se conversa según el tamaño del taller. En la demo te lo digo sin vueltas, y no hay permanencia mínima.
¿Las funciones nuevas se pagan aparte?
No. Es una sola aplicación para todas las cuentas: cuando sale algo nuevo, sale para todo el mundo el mismo día y no hay nada que instalar. El depósito y el costo por prenda salieron hace unas semanas y los tiene todo el mundo, sin haberlos pedido y sin pagar un extra. Tampoco hay módulos: no existe una versión con menos pantallas.
¿Qué pasa con mis datos si me voy?
Son tuyos y te los llevás: pedís la exportación y te la damos. No hay permanencia mínima ni hay que avisar con meses de anticipación.
¿Sos vos solo? ¿Qué pasa si mañana no estás?
Somos pocos y somos nuevos, así que la pregunta está bien hecha. Lo que importa no es lo que te prometamos: es qué podés hacer vos si esto no sigue. En Configuración tenés un botón que te baja todo —pedidos, clientes, personas con sus talles, el equipo y la plata— en planillas que abre Excel. Sin pedírnoslo y sin avisarnos. Y no hay permanencia mínima: te quedás mientras te sirva.
La prueba

Corriendo todos los días en Argen Sports

Fabricantex se construyó adentro de un taller de indumentaria deportiva, resolviendo los problemas de esa semana. No es una demo: es el sistema con el que Argen produce hoy.

Somos nuevos y lo decimos. Lo que no es nuevo es el problema, y esto ya lo resuelve todos los días en un taller de verdad.

Agosto 2026 Desde entonces, todos los días. Cada pedido de ese taller entra, se produce y sale por acá.

En diez minutos ves tu propio pedido cargado, y la ficha saliendo

Sin formulario y sin vendedor. Me escribís, arreglamos un horario y traés un pedido de los tuyos. Si no te sirve, te lo digo yo.

Escribime por WhatsApp

El precio se conversa. Todavía no hay planes publicados.